EN LA TRADICIÓN DEL MONASTERIO

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SE CUENTA QUE…

Con el correr de los años y por las vicisitudes de la historia, el convento se quedó sólo con cuatro monjas.Higuera Ellas, muy afligidas, al ver que no venían vocaciones y temiendo se cerrase el convento, imploraban de corazón y con lágrimas, a su madre y patrona, la Virgen del Carmen. Como Buena Madre que escucha a sus hijos, María Santísima no se hizo esperar y un buen día se les apareció diciéndoles quehiguera mientras la higuera del patio existiera (la única que hay en uno de los patios) no se cerraría el convento. Lógicamente las monjas se llenaron de paz y regocijo….

Y años después, durante el tiempo de la persecución religiosa vivida en los años de la guerra civil, a consecuencia de la misma, las monjas tuvieron que salir del convento marchando al de Santa Ana, de Sevilla y la higuera se secó. Esto fue visto por el carpintero de la comunidad, Don Rafael de la Haza y por varios vecinos que entraban al devastado convento. Un día se sorprendieron al ver brotes en la higuera y se decían alegremente: “-¡La higuera está brotando, las monjas volverán!” A los pocos días (después de permanecer por tres años fuera) las monjas volvieron a esta comunidad. Actualmente la higuera está frondosa y dicha comunidad cuenta con jóvenes vocaciones.

Se cuenta también que en otra ocasión, en el siglo XVIII, quedaron sólo dos monjas en el convento. Muy preocupadas, mandaron al portero a preguntar a fray Diego de Cádiz, quien gozaba de gran fama de santidad, qué debían hacer en esta circunstancia, si quedarse o trasladarse a otra comunidad. Antes de que el  mencionado portero le preguntara, fray Diego de Cádiz, le dijo: “-Dígale a las monjas que no salgan del convento, pues ellas serán las columnas que lo sustenten”… Luego volvió a poblarse este bendito convento, para gloria de Dios.